De corte popular y escenografía inspirada en el medievo, con este evento Ibiza recuerda cada mayo a residentes y visitantes que Dalt Vila, la ciudad vieja que se levantó sobre la colina para avistar barcos y defenderse de piratas, es desde 1999 Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Durante tres días saltimbanquis y acróbatas recorren la enmarañada encrucijada de callejuelas, repletas de puestos y chiringuitos donde tomar sobrasada, vino y cerveza