Mucho antes de que el primer turista visitara Formentera a mediados del siglo XX, se celebraba ya en la isla un gran festejo en honor del patrono Sant Jaume a la conclusión de los meses de duro trabajo en los campos. Esta tradición se refleja también actualmente en algunos eventos festivos, como la danza campesina y los cantos típicos conocidos como «cantada pagesa». En ella, mozos y mozas expresan sus conflictos como pareja en forma de canción.