Diederik van Maren lleva ya tres años viviendo en Ibiza. En realidad es oriundo de Amsterdam, donde se dedicaba a la compra y restauración de edificios. Aunque quería vivir y trabajar en su ciudad natal, allí no era capaz de encontrar una satisfacción completa. Por eso se decidió a mudarse a nuestra isla con su mujer y sus dos hijos.
Van Maren vino por primera vez a Ibiza hace 25 años, y lo suyo fue un amor a primera vista. Había vivido en todas las partes del mundo imaginables, como Londres, el Caribe, Israel y el Líbano, pero no encontró ningún lugar comparable a la isla pitiusa. Aquí por fin pudo realizarse por completo en su trabajo fundando la constructora Dita Building.
El punto fuerte de Dita Building es su equipo propio de especialistas, que permite a la empresa no depender de terceros y trabajar con rapidez, eficiencia y una buena estructuración.
El edificio que ha construido en la colina de Es Cubells es uno de los más hermosos de Ibiza. Desde allí se disfruta de una vista increíble que alcanza hasta Formentera. El edificio es un buen ejemplo del estilo de van Maren: líneas claras y una vista extraordinaria. Todo ello, transmitido con un feeling agradable y elegante.
No, no, no. Ni pretendemos ser nostálgicos ni retomar el debate analógico vs. digital; simplemente informar de que cada jueves el bar de Las Dalias ofrece la posibilidad de desempolvar la colección de vinilos -si es que alguna vez tuvo polvo...
Cala Bassa es este mes actualidad y no porque sea el mejor momento para disfrutar de la playa desde una tumbona del CBBC, fantástico, sino porque llega el Quadriatlón Ciudad de Ibiza para celebrar su doceava edición.
40 años se cumplen este 2012 desde aquel primer desfile que dio origen a la Pasarela Adlib. Para celebrarlo, el Consell de Ibiza ha organizado una exposición que ha titulado 'La revolución Adlib'.
Lo suyo es ser un adicto a la electrónica y descubrir en primera persona cómo, cuándo y por qué Luciano, Carl Cox y Oakenfold han llegado a ser lo que son.
El rumbo que inició el mítico multiespacio el verano pasado apuntaba a interesantes cambios con la vista puesta en convertirse en una plataforma para la música, el arte, la moda y la gastronomía.