Kamasi Washington – “Heaven & Earth” (Young Turks/Xl/Beggars Group)

Su primera banda, The Young Jazz Giants, la fundó junto con Stephen “Thundercat” Burner, mientras todavía estaban en la escuela secundaria. Más tarde, Kamasi Washington estudió etno-musicología en la UCLA, y pasó a tocar con artistas como Snoop Dogg y Raphael Saadiq. Su ambicioso debut, “The Epic”, se llevó un montón de galardones; incluso se hizo con el premio Echo-Jazz en Alemania. Después del EP “Harmony of Difference” de 2017, presenta su último álbum, un trabajo no menos épico que el primero. Dividido en dos mitades (cielo y tierra), Washington lleva al oyente con él en un viaje por su mundo, su vida, así como sus pensamientos, sueños y fantasías. Su brillante interpretación del saxofón es la columna vertebral de su sonido. Un sonido en el que se dan la mano los grooves pesados, los fundamentos sólidos de funk y el blues cósmico. El resultado es tan versátil como inspirado, tan ágil como provocador. Todo ello extremadamente bien arreglado. Sin duda, un gran candidato para la lista de lo mejor del año.

Calypso Rose – “So Calypso” (Because Music)

A la edad de 15 años escribió sus primeras canciones en su ciudad natal de Tobago. Desde entonces ha compuesto más de 800, y buena parte de ellas se pueden escuchar en los 20 álbumes que ha producido. Desde sus inicios Calypso Rose estuvo preocupada por la igualdad de géneros, y su primera canción fue sobre la diferencia de oportunidades entre hombres y mujeres. A pesar de la seriedad de sus temas, sus canciones siempre han sido pegadizas y han transmitido la alegría de vivir. Calypso Rose se jubiló hace años, pero artistas como Manu Chao la animaron a volver, porque una voz como la suya siempre es necesaria, gracias a su compromiso político y sus letras con mensaje. Ahora, en su nuevo disco, temas como “Calypso Blues”, “How Long” o “A Man is a Man” suenan frescos y actuales. También son excelentes sus versiones de clásicos como “Rum and Coca-Cola” o la adaptación del perenne tema de Bacharach, “I Say a Little Prayer”.

Morcheeba – “Blaze Away” (Fly Agaric)

Gigantes de la talla de Portishead, Massive Attack y Faithless pueden haberse erigido como estrellas intermitentes de la escena… Pero Morcheeba, sin llegar a su estatus, pueden presumir de una carrera que todavía resulta interesante de escuchar. Lo sorprendente del noveno álbum de los pioneros del trip-pop de Bristol, “Blaze Away”, es que no presenta una remodelación profunda de su sonido: todo lo contrario. De hecho, a pesar de que sólo Ross Godfrey y la cantante Skye Edwards siguen en el proyecto, el disco continúa sonando a los Morcheeba clásicos de manera muy acertada. “Blaze Away” es un disco maravilloso, animado, y a menudo con la vista puesta en la pista de baile. Canciones como “It’s Summertime”, con Lambert’s Kurt Wagner a bordo, o “Paris Sur Mer”, con el gran Benjamin Biolay, se alinean junto a los clásicos de Morcheeba de las últimas dos décadas. Los ritmos fluyen de forma perfecta y conviven en plenitud con esos subgraves marca de la casa, que consiguen el punto ideal entre groove y melodía. El disco perfecto para el final de un día en la playa.

Jimi Tenor – “Order of Nothingness” (Philiphon/Groove Attack)

En un mundo más justo, este hombre de gafas llamativas habría sido una superestrella hace mucho tiempo: multiinstrumentista y experimentador de sintetizadores, investigador de la música de baile y experto en jazz, compositor de bandas sonoras y absoluto conocedor del pop: Jimi Tenor es un multitalento total. Sea como fuere, el mundo no es justo, el mundo del pop ciertamente no lo es, aunque no se puede decir que el finlandés esté volando por debajo del radar. Su éxito más reciente se llama “Order of Nothingness” y sin duda es cualquier cosa menos “nada”. Esta vez, Tenor se ha zambullido en el amplio campo del soul clásico. “Mysteria” es un ritmo sensual en algún lugar entre Stevie Wonder y el contemporáneo Beck, “Naomi Min Sumo Bo” es jazzy, fácil de escuchar a medio camino entre la música cubana y el calypso, mientras que el extravagantemente “Tropical Eel” lleva al oyente a un viaje en el tiempo hasta los años 70 y podría ser fácilmente el telón de fondo de un documental de viajes o un himno de formas esotéricas. Por cierto, el disco fue grabado en el propio estudio del sello Blütenring, en Berlín, donde Tenor pudo recurrir a una colección casi inagotable de instrumentos vintage. Un mega álbum que combina jazz cósmico, música de cine y grooves terrenales.

Oneohtrix Point Never – “Age Of” (Warp/Rough Trade)

En realidad, tiene un nombre muy simple que suena genial: se llama Daniel. Daniel Lopatin. Un nombre que suena como el de un actor o escritor francés, aunque seguramente no era lo suficientemente misterioso o compatible con el pop para el hombre de Massachusetts. Por eso se hace llamar Oneohtrix Point Never. Con el alias también vienen máscaras. Máscaras que el idiosincrásico artista usa durante sus actuaciones. Si pasas suficiente tiempo con su música, no se vuelve menos misteriosa. Sin embargo, una vez que hayas dominado sus paisajes sonoros, pistas como la canción principal de su nuevo álbum, “Age Of”, la intensa “Black Snow” o el estilo oriental de “RayCats”, se vuelven en un recurrente bálsamo hipnótico perfecto para el día a día. Su sonido poliforme a veces recuerda a Air en los pasajes más ambientales, aunque también puede sonar desolador como los Nine Inch Nails, con quién ya ha estado de gira. Recientemente ganó junto a Iggy Pop el premio al mejor compositor de cine en Cannes por la banda sonora de “Good Time”. Un galardón que le sigue erigiendo como uno de los grandes creadores post-modernos. Como todas sus obras, este “Age Of” es un disco para exploradores.

En mi tocadiscos

Ingo Scheel – Ibiza Style Music Editor

MC 5 – “Kick Out The Jams”

Un trabajo que dejó su huella en el año 1968. Finalmente está de vuelta en mi tocadiscos: el legendario álbum en vivo de los proto punks de Detroit City nunca defrauda.

Wu-Tang Clan – “Enter the Wu-Tang”

Aproveché una oferta reciente de 5 discos por 3 de un gran distribuidor para volver a tomar el pulso al hip hop, y finalmente agregué esta álbum épico de los 90 a la colección.

Be-Bop Deluxe – Todo

A veces, una canción en una compilación es suficiente para hacerte pensar: ¿Quiénes son? ¿Y por qué no me he puesto a coleccionar sus discos antes? Los brillantes genios del power-pop del Reino Unido son uno de esos casos.

Hawkwind – “Silver Machine“

La próxima edición de mi programa de radio, Flashback, en byte.fm, trata sobre el álbum en vivo de Motörhead: “No Sleep `til Hammersmith”. Cuando estás en busca de las raíces, no hay forma de superar a la vieja banda de Lemmy.

Too Slow to Disco – “Brasil”

Fue reseñado en el ultimo número, y suena regularmente en mi tocadiscos. Una de las compilaciones del año para m