Encerrado en los brazos de una hermosa vida”, es el título de la primera exhibición de Vincent Peters en Berlín, a principios del 2012 – “atrapado en los brazos de una hermosa vida”. Esta estrella de la fotografía sabe de las tentaciones como del vértigo de la vida desde la glamurosa mirada pública – y pronto creó una salida, una especie de distancia para no hundirse en esta maravillosa vida, en esta nube rosa: ¡su cámara! Hace unos años, este favorito de las celebridades echó raíces en Ibiza. Razón suficiente para que Style Magazine se reuniera con el “ojo creativo” y saborearan un delicioso queso de cabra y una ensalada de higos en su restaurante favorito, La Paloma.

Si tuviéramos algo en contra de los fotógrafos de celebridades con éxito y belleza que tan fácilmente podrían ganarse la vida frente a una cámara como los modelos o actores, tras dos horas de almuerzo con Vincent Peters, no somos (como antes) simples fans de su increíble trabajo, ahora también admiramos a este hombre que nos ha impresionado con su pasión por las películas neo-realistas, como “Bicycle Thieves” (“Ladrón de Bicicletas”) o la New French Wave (Nouvelle Vague francesa), y su entusiasmo por el enfoque italiano de la belleza y la vuelta a una vida llena de simplicidad.

Es un entusiasmo que ha sido compartido por las mejores estrellas del mundo de los negocios y el espectáculo: Monica Belucci, Charlize Theron, Laetita Casta, Emma Watson o incluso el delantero estrella David Beckham se han desnudado para él, se han extendido o incluso untado con salsa Worcestershire mientras que le dejaban analizar minuciosamente sus almas.

En los comienzos de su carrera, este artista de Bremen no tenía claro dónde quería ir. Sin embargo, cogió su cámara y algo de dinero de su madre – también creativa – y se fue a Nueva York a los 20 años de edad aproximadamente: ¿estudios o formación profesional terminada?, ¿o buenos contactos? ¡Error! Trabajo duro y algo de suerte fue lo que le llevaron a conseguir sus primeros empleos en algunos números de revistas de moda, incluyendo Italian Amica y la edición italiana de Vogue, una revista en la que hoy en día sigue siendo uno de sus más leales comisarios. “¿Qué les gusta tanto a los italianos de tu trabajo?” le preguntamos a Vincent, de 44 años. Se ríe: “Me encantan los italianos, su visión de la belleza, el cine italiano”. Esta adoración se ve plasmada en su obra y su estilo: es una mezcla de neoclasicismo – sin suprimir la intensidad de las imágenes – y la alegría de la experimentación – aunque el color sólo se usa sutilmente. “Incluso cuando me detengo en el plató: soy el director de la imagen. Al final, soy el responsable del resultado que percibe la persona que ve la imagen”. El hecho de que una gran parte de su personalidad se vea reflejada en su obra es algo bastante normal para él: “Aprendes mucho acerca de ti mismo con lo que haces”.

En una conversación con Peters todo es sencillo, con frases directas, como las que resuenan tan profundamente y que crean esas impresiones. Se trata del hombre frente al que Mariah Carey se desnudó casi por completo y conocido también por rechazar un reportaje con Sharon Stone en Los Ángeles por estar en Ibiza en ese momento. Además, se observa algo de obstinación alemana que se manifiesta en su estilo, que se mantiene siempre fiel hasta la fecha de hoy (algo raro en el panorama artístico), o incluso el hecho de seguir haciendo reportajes con película en vez de manera digital. “A veces puede resultar difícil – continuamente necesitas un ayudante pero ya no encuentras a nadie que sepa poner la película en la cámara”.

IBIZASTYLE_VICENTPETERS-008Mi trabajo era y es un trabajo en proceso. Comencé como en la pintura. A través de imágenes graduales con poco movimiento. Hoy en día me gusta experimentar más: me acerco más a la película. Dejo que los modelos se muevan más, incluso fuera del cono de luz. En ocasiones la imagen surge de repente”.

Si queremos encontrar cualquier tipo de lujo en el estilo de vida del deportista Peters, buscaríamos en vano: los excesos no entran en su estilo de vida. Posee una finca de 150 años de antigüedad en Ibiza y no un estiloso loft en Nueva York. “Mi idea del lujo es relajarme en Ibiza, dejar de lado esos planes  donde 50 personas tienen que confiar los unos en los otros para que maquillaje, estilismo y diseño esté a la perfección, ¡donde las preguntas de si los pantalones llevan botones o cremallera son cruciales!” Y hablando de cremalleras, Peters sonríe diciendo que en Ibiza muchas veces se las dejan abiertas…