Crecí en un pueblo muy pobre al este de Tailandia y cada mañana tenía que caminar varias millas hasta el lago para conseguir agua para mi familia. Incluso hoy en día mis padres viven sin agua corriente. Teníamos una pequeña radio en casa y a veces hacía el largo camino hacia la cabina de teléfono para pedir una canción. Por lo general, antes de que llegara a casa ya la habían radiado, así que pocas veces podía escuchar mi petición. Ahora mira mi maravillosa vida: estoy actuando en grandes escenarios por festivales de todo el mundo, es como vivir un cuento de hadas».

Después de salir de su pequeña comunidad agrícola, Nakadia se aventuró en la ciudad de Korat para avanzar en la vida. Después de varios empleos precarios como el de trabajar en un cibercafé, consiguió llegar a Europa gracias a un trabajo como modelo. Allí, en un sudoroso club de techno de Berlín, la vida cobró sentido para ella. «Berlín me hizo entender la música», asegura Nakadia mientras se prepara para su set en Ushuaïa. «Me mostró cosas muy positivas, y también descubrí áreas de la vida que hasta entonces me había negado a explorar».

Con más de 1.000 sesiones en 60 países a sus espaldas, un nuevo EP en Get Physical para finales de año y más de 30 peticiones de festivales para el 2016, la vida pinta muy bien para esta enérgica mujer. Este verano hemos visto a Nakadia actuando en clubs como DC10 y Sankeys; y es curioso saber que su residencia en Ants de Ushuaïa, le llegó por casualidad. «Ja, ja, ¡Sí, es cierto! Era el verano de 2013. Un amigo que trabajaba en el equipo de promoción estaba tratando de meterme gratis en el club. Estábamos en la puerta de atrás cuando uno de los gerentes pasó por nuestro lado y escucho la conversación: ‘Esta es mi amiga Nakadia, de Tailandia. Ayer pinchó en Sankeys ¿Puede pasar?’. Se detuvo en seco, se dio la vuelta y dijo: ‘¿Tú eres la chica que pinchó en Sankeys anoche? ¡Oh, Dios mío !’. Me agarró de la mano y me llevó corriendo directamente a la oficina de Yann Pissenem. ‘¡Esta es la chica de la que te he hablado…!», gritó. ‘¡Esta es la DJ de anoche!». Y eso fue todo. Me pidieron formar parte de Ants en aquel mismo momento ¿Puedes creer lo genial que fue eso?».

La familia de Nakadia no tuvo ni idea durante mucho tiempo de lo que su niña estaba haciendo por el ancho mundo. Ellos no sabían que actuó delante de un millón de personas en la Love Parade de Alemania, ni que había pinchado en el famoso D:Edge de Brasil, o que era capaz de hacer bailar a 8.000 personas un sábado por la tarde en una playa de Ibiza.

¿Qué piensa tu familia de tu nuevo estilo de vida? Está muy lejos de lo que ellos viven cada día. «Durante muchos años no sabían lo que estaba haciendo y todos estaban muy preocupados. Para ser honesta, creo que hubieran preferido verme trabajar en una tienda, cerca de ellos…». Este año, sin embargo las cosas cambiaron cuando Nakadia envió a su madre un billete de primera clase para volar hacia aquí y ver a su niña en acción. «Fue un momento muy importante para mí. Me la llevé de gira y pudo ver por fin mi trabajo. Mamá ahora entiende lo que hago, pero no podía creerlo. ¡Incluso tuvo que experimentar el clásico mal de los DJs: ir del club al aeropuerto sin dormir!

¿Cómo es el clubbing en Tailandia?, le pregunto. Nadie ha oído hablar mucho de la escena del país, exceptuando la tradición trance en la Full Moon Party. «Durante los últimos 12 meses he visto desarrollarse muy rápido una escena en Tailandia. Mi país está como loco con la EDM y la cultura DJ, pero la escena underground también ha dado un gran paso. Se han abierto nuevos clubs como Life, en Bangkok, y grandes artistas están yendo a actuar. Estoy impaciente, en enero organizo algunos eventos allí». Al principio de este año Nakadia dio sus primeros pasos como promotora y persuadió a Sven Väth para que actuara en Koh Samui…“Fue sensacional, era la primera vez que hacía una fiesta y aprendí mucho. La atmósfera fue increíble. ¿Sven Väth en una playa tropical con 2000 personas bailando en la arena? ¡Genial!».

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Es difícil imaginar que una mujer joven que ha tomado tantos riesgos en su vida encontró Ibiza desalentadora en su primera aventura aquí, hace diez años. «Todavía era joven e inexperta y me pareció todo bastante chocante. Quería formar parte de la escena pero sabía que todavía no estaba preparada. Ibiza puede hacer o deshacer a su antojo, entrar en su juego demasiado pronto podría haber acabado con mi carrera. Estoy muy contenta con la decisión que tomé… Me aparté, cogí experiencia y volví para hacer justicia a mí misma».

Lo que nos lleva de vuelta a su pequeño pueblo de la provincia de Isaan. Nuestra heroína señala su hogar como el inicio de esta increíble aventura, el nacimiento de su carrera como DJ. «Mi hermano sabía lo mucho que amaba la música, me veía siempre pasar horas y horas con esa pequeña radio en la cocina. Ahorró dinero en secreto y me compró un ghetto blaster. Así que cada noche salía fuera y ponía música para todo el barrio, y la gente bailaba bajo las estrellas. Así fue como comenzó mi cuento de hadas».