Xavi Durán es un reconocido fotógrafo en Ibiza y el único de la isla encargado de inmortalizar desde el aire. Comenzó en los años 90 a dedicarse a las imágenes aéreas para inmobiliarias, hoteles y grandes empresas, y, desde entonces, tal y como afirma “me he subido en todo lo que vuela, desde avionetas o helicópteros, hasta ultraligeros y globos”.

xavi-duran-ibiza-style-002

Empezó con las avionetas, aunque reconoce la complicación que conllevaban, “los helicópteros de ahora son mucho más cómodos porque puedes ir despacio y eliges hasta la altura. Una avioneta es mejor para fotografiar paisajes, pero para sacar sujetos fijos es menos operativa”. Reconoce que la arquitectura y las obras públicas es lo que realmente le gusta inmortalizar desde el aire, y aunque “no es fácil coger el tranquillo”, admite que “para ciertos proyectos es imprescindible el punto de vista aéreo porque le da otra dimensión que desde el suelo no se puede conseguir”.

“La fotografía aérea tiene una emoción añadida, empezando desde que el piloto tenga experiencia en este tipo de trabajos, hasta el hecho de ver las cosas desde un punto de vista que la gente no tiene, es casi un privilegio”, aunque siempre entraña riesgos. Recuerda la época que volaba con ultraligero hasta que se llevó un susto importante en una toma de tierra, “eran baratos y volaban despacio, te dejaban ajustar bien las fotos, pero son muy peligrosos”. También hace mención a sus viajes en globo por Egipto donde los trayectos dependían de las corrientes de aire y no podía establecerse una ruta determinada, a diferencia de otros medios.

Y, aunque sean pocos, algunos factores se pueden controlar, como la hora del vuelo para que la luz sea estándar, la planificación del orden en que se fotografíen los proyectos o la consulta meteorológica, “aunque siempre hay sorpresas, como encontrarte nubes inesperadas que te impidan fotografiar”. Señala que a veces imaginas un ángulo que puede ser más fotogénico desde arriba, pero al sobrevolar te sorprende más otro a nivel compositivo. Y también que uno de los errores más comunes en fotografía aérea son los horizontes torcidos, “pero luego vas prestando atención a esos detalles. Claro que la experiencia y la agilidad sólo te la dan las horas de vuelo”.