Aunque fueron las palabras que salieron de mi boca cuando me dijeron que la receta con la que tenía que hacer un maridaje de vinos para este número era el Café Caleta. En las ediciones anteriores de Ibiza Style no fue difícil encontrar un vino que combinara con las recetas de Sid Shanti y a la vez poder escribir algo bonito sobre ello, pero ya que Sid ha elegido la receta del café de los pescadores (la versión ibicenca del café irlandés), me encuentro en una situación imposible: el Café Caleta es delicioso, ¡pero sin vino!

Por desgracia, debo desviarme un poco y mostraros una receta para un postre típico ibicenco: la Greixonera, una especie de flan que se acompaña a la perfección con una deliciosa copa de vino dulce (ver la receta online para la Greixonera).

He elegido un vino de la frontera, aunque nos quedaremos en la Península Ibérica: nos vamos a Portugal, y os hablaré acerca del Adega Aneto de la región del Duero. Adega Aneto comenzó a producir vino en 2001 de la mano inspiradora de Francisco de Montenegro. Los vinos blancos de esta bodega son de una calidad superior absoluta. Predominan los aromas de anís en este vino, de ahí que se represente la flor de esta planta en la etiqueta.

Aneto Late Harvest
Adega Aneto
Douro – Baixo Corgo – Barrô
100% Semillon
€ 21,-

Podría seguir y seguir hablando sobre este vino porque es emocionante, pero quiero dedicar este artículo a su vino de postre, el Aneto Late Harvest. Normalmente no me gusta el dulce, casi nunca tomo postre y si lo hago, es por el maridaje. Me entusiasma un buen Sauterne, y tampoco diría que no a una copita de Chateau Yquem, que por lo general es demasiado caro para cualquiera de nosotros, los plebeyos. ¡Este vino de Portugal no lo es! Es una alternativa de una sorprendente alta calidad para los amantes del Yquem que no quieren gastar dinero Yquem. El Late Harvest 2010 Semillon tiene un color dorado profundo que es muy agradable a la vista (pero no por mucho tiempo, por supuesto). Los aromas de miel y flores silvestres golpean nuestros sentidos, y con el primer sorbo la boca se llena de frutos secos, albaricoques y un poco de sabor a nuez. ¡Qué placer, delicioso!

Ahora que hemos tenido el placer de disfrutar de este postre y de este fantástico vino, es el momento de llegar al Café Caleta de Sid. Si tienes que conducir, ¡no lo hagas! Llama a un taxi.